| Este pintoresco pueblo blanco situado en la sierra del mismo nombre, goza de unas maravillosas vistas de la costa en días claros, que aquí son casi siempre. Es una delicia pasear por sus tortuosas calles con minúsculas placitas y rincones que son un encanto. Todavía se pueden ver algunas partes de la antigua muralla árabe, y la iglesia de la Inmaculada Concepción con su torre mudéjar. Posee numerosas tiendas con alfarería, esparto, mimbres, tapices, etc, y además un singular y único museo de miniaturas, el carromato de Max, donde entre otras curiosidades, podreis observar un padrenuestro escrito en un palillo de diente, lo cual parece imposible, pero es verdad. |